El teatro del absurdo de Pizarnik
Como sabemos, Los perturbados entre lilas es una obra que se encuadra dentro del teatro del absurdo, un género que, según Alba Verona Renuncio (2019) en su Trabajo de Fin de Grado "El lenguaje del Teatro del Absurdo francés del siglo XX": "surge a mediados del siglo XX en Francia, en un contexto de vanguardia. Surge en un mundo marcado por la Segunda Guerra Mundial, un acontecimiento que puso en duda la racionalidad del ser humano" (p. 7). Como sabemos, la Segunda Guerra Mundial marcó profundamente tanto a Alejandra Pizarnik, como su familia por ser judíos y este acontecimiento le hizo tener que vivir en otro país bajo una condición de extranjera que odiaba, pero este hecho no fue lo único que marcó a la autora, ya que sus problemas psicológicos, que comenzaron a hacerse notables desde su infancia, la hicieron introducirse dentro del mundo del psicoanálisis. A partir de aquí, Pizarnik comenzó a engancharse a un movimiento de vanguardia en específico: el Surrealismo (del que viene este teatro del absurdo). Según Lorena Bey, María Vázquez, Nerea Borjas y María Paredes (2017), este movimiento surgió en la segunda mitad del siglo XX a raíz de las teorías de Sigmund Freud sobre el subconsciente y el psicoanálisis, así como de la crisis de conciencia que provocó la guerra, como ya vimos. Alejandra Pizarnik era una artista completamente surrealista y esto se puede ver en esta pieza teatral, puesto que habla muchísimo sobre los sueños, utiliza un lenguaje muy metafórico, habla del sexo sin ningún tipo de pudor, crea diálogos entre los personajes que parecen no estar conectados entre sí, hay diversos elementos incongruentes y no sitúa la escena en un tiempo y un espacio concreto, ni siquiera sabemos qué son exactamente los personajes (¿seres humanos, diferentes personalidades de la propia autora, voces de su subconsciente?). Pizarnik juega muchísimo con el psicoanálisis en su obra y es una de las escritoras más representativas de este movimiento de vanguardia en Argentina, de ahí que Los perturbados entre lilas, su única pieza teatral, tenga tantísima importancia. En ella, Pizarnik habla sobre la sociedad, critica al sistema y muestra el mundo como algo totalmente absurdo e irracional con el fin de que sus lectores y espectadores se planteen su propia realidad. Esta forma de hacer teatro en el siglo XX era completamente revolucionaria y más teniendo en cuenta el contexto en el que se encontraba la sociedad de la época, de ahí que Pizarnik se haya convertido en una de las autoras más significativas del momento y que esta obra sea uno de los ejemplos más palpables de lo que supuso el movimiento surrealista en Argentina y en Latinoamérica en general. Por desgracia, nuestra autora nunca pudo ver su propia obra representada, pero nos dejó un legado asombroso donde el psicoanálisis y los sinsentidos del mundo y de la condición humana son los grandes protagonistas.
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